See U soon
>> martes, 29 de junio de 2010

Impredecibles.
Esos días por ahí, con tus amigos.
En Granada. Tres días.
Tres.
Nos vemos pronto :)
MI MENTE, MI MEDIA NARANJA

No cabe duda que el alcohol es algo importante en nuestras vidas. Miles de historias se suceden en el mundo cuyo protagonista preferente son las llamadas bebidas espirituosas. Ron, Wishky, Vodka, Ginebra, y un largo etcétera de grados se mezclan en nuestros vasos dispuestos para ser digeridos en cualquier ocasión que lo creamos conveniente.
Ayer mismo, un sábado normal y corriente, con leves excusas de que es verano o he sacado buena nota en Selectividad, fui un españolito más de los millones que beben su lote cada fin de semana.
Me gusta beber. Nunca me ha desagradado el sabor del alcohol (cuando está en su punto) y llevo ya varios años desde que empecé el primer cubata.
Sin embargo, anoche fue una de las noches más desagradables de mi vida. Normalmente me suele caer bien el alcohol, pero ayer, entre la velocidad o la sed; o simplemente que me cayó mal, me puse bastante descompuesto. No era ni muy tarde y ya mi cuerpo caminaba ladeado, decía bastantes necedades y el vómito no tardó en manifestarse.
Notaba como el tiempo pasaba y cada vez empeoraba más. Cuando calculé que era el momento de parar y supe que me había pasado, me fui directamente a su casa. No sé cómo realicé el camino de vuelta, pero cuando me di cuenta ya estaba en mi portón, con un mareo enorme. Intenté recomponerme para entrar en casa, pero no podía. Tal era la cantidad de alcohol que debía circular por mi cuerpo que, al acostarme, me sentía en una noria. Todo giraba y la sensación de círculos concéntricos me invitó a devolver, vía oral, todo el ron que bebí. Conseguí dormirme, pero los minutos previos al sueño los pasé cuestionándome una de las preguntas más existenciales que han pasado por mi mente: ¿Por qué seguimos bebiendo tras pasar borracheras tan desagradables? ¿Por qué recaemos? Las siguientes horas se pasaron con un profundo sueño que me hizo olvidar tanto dolor/cansancio/fatiga.
A la mañana siguiente, no obstante, el sabor a podrido en la boca, el fuerte dolor de cabeza y los rugidos mortuorios de mi estómago me recordaron una de esas noches que quieres olvidar. Pero recaeré, volveré a beber, soy humano, ante todo.

B: Te irás.
K: No me iré.
B: Sí, hay muchas. Y cada vez las hacen mejores.
K: Te quiero a ti.
B: Más altas, más guapas, más reales.
K: Estoy contigo. Siempre he estado.
B: Lo sé.
K: ¿Entonces?
B: Soy insegura.
K: Confía en mi.
B: ¿Cómo sé que no te irás? O me iré yo...
K: Aún sigues aquí
B: Porque mi mano te agarra.
K: Porque nadie ha conseguido que la quites.


Día 11:
Y ya queda un día para acabar el plan y para terminar la Selectividad. Parece mentira pero todo tiene un final, nos guste o no.
Esta mañana he hecho el examen de latin, bastante fácil la verdad. Espero que mañana el de griego sea igual, para coronarme el último día, y porque es mi examen de la fase general y quiero que salga super bien.
Desayuné café y pan tostado con salami.
Luego a eso de las 12 de la mañana tomé un poco de pan normal con jamón.
Almorcé spaguetti con tomate, merendé sandía y cené hamburguesas de pollo.
¡Qué ganas tengo de terminar! Ver todos los tuentis con frases tipo: por fiiiiiiiiiiiiiiin he terminado no sé qué fiesta ! fiesta y más fiesta. Pues mi fiesta será mañana! ¡Ea!
* Para todos los que acabamos ¡mañana! :)

Día 10:
gnomys.com dejó de hacer números hasta el 9 y tenido que realizar un pequeño montaje para estos días. Ya está cerca el viernes y en breve concluirá mi plan, y la Selectividad.
Se han pasado rápido estos doce días que he cumplido tal y como he contado, sin ocultar nada ni mentir. Todo lo que he puesto es lo que realizado en el día, compaginado con los estudios aplicados para el Gran Examen.
Hoy ha sido mi segundo día y he hecho el examen de Historia del Arte. Para lo que podía entrar y jodernos a todos, ha sido bastante fácil: Escultura egipcia - La Tríada de mikerinos, su esposa y Hathor(cliquea para ver foto) - Pintura del barroco italiano - La vocación de San Mateo (cliquea para ver foto) - y de temas: arte califal, Mezquita de Córdoba y la escultura del Cinquecento: Miguel Ángel. El resultado ha estado bien, algunos fallos como es lógico (Mediona Sidonia por Medina Azahara, inolvidable) pero estamos todos bastante contentos. Me levanté a las 6 de la mañana para desayunar y comí pan tostado con salchichón y café bien cargado. Repasé y me fui a hacer el examen. Cuando salimos, nos dirigimos a redesayunar a un bar y me tomé una molleta (mitad manteca colorá mitad aceite y tomate) --> Lo merecía. Así que no me arrepiento.
Almorzar pues almorcé gallo empanado, de merienda dos buenos cortes de sandía y de cena, tomate con atún y "vuelta y vuelta" (especie de montaditos, los del filito naranja butano).
El día fue duro, la verdad, pero gratificante, pues me he quitado mi asignatura más temida, la más larga, la más completa y la más difícil. Y tuvimos suerte.
* Para todos los que Historia del Arte nos ha supuesto un gran reto, pero nos ha dado la recompensa de ampliar cultura. Y valla si la hemos ampliados, ¡qué largo ha sido! :)
Día 9:
¡Arranca Selectividad! ¡Qué nervios! Creo que no he estado más nervioso en mi vida. El momento de ver las mesas, las sábanas, 280 alumnos/as... ha sido demasiado fuerte para mi. Tanto, que de los propios nervios no he podido ni hacer el texto periodístico de lengua. No lo entendía, me lié y me quedé bloqueado. No obstante, la otra opción era del teatro - un fragmento de Bodas de Sangre, de Lorca - y su pregunta de sintaxis era facilísima: oración simple. Analizar una puta oración simple después de todo lo que han dado para que aprendamos las subordinadas. Increíble.
Cuando acabé lengua parece que estuve más calmado. El siguiente era historia y era necesario calentar la mano para redactar las 4 sábanas que me llevó el tema de Isabel II, uno de mis favoritos.
El de francés no sé yo ... un texto muy fácil y otro muy difícil. Hice el fácil, pero tenía más trampa que el otro. En fin, ya se verá.
En cuanto al plan, me levanté a las 6:30 y desayuné pan tostado con salami. Entre el examen de historia y de inglés, una palmera de chocolate - necesitaba reponer fuerzas -. A la hora del almuerzo, una especie de sopa con patatas y chocos, creo, y después merluza. Merendé un bollo con salchichón, pues tenía mucha hambre para la sandía y, para cenar, tortilla de atún.
Todo va sobre ruedas, por ahora, pero mañana es Arte. ¡Uf! Miedo me da. Es tan largo y tantos autores/características/obras... Que sea lo que tenga que ser, pero si cae Santa Sofía, me subo encima de la mesa.
* Para todos los que nos hemos quitado un gran peso de encima :)

Quien espera, desespera.
Estar aguardando un momento especial, una ocasión importante o una cita de gran trascendencia es algo que, inequívocamente, nos saca de nuestras casillas.
El tiempo no avanza, al revés, parece que va hacia atrás. Los días son largos y pasar las páginas del calendario se convierte en una meta difícil de conseguir.
Los días previos a Selectividad no han sido, para mi y para muchos, menos que nerviosismo, destartalo y angustia. Los que somos impacientes por naturaleza sufrimos por esto, pues calculamos mentalmente las fracciones de segundo que quedan para llegar al gimnasio, sentarnos y ver qué nos ha caído en el examen.
Hoy, 15 de Junio, he comenzado la Selectividad con los exámenes de Lengua, Historia y Francés.
En los dos primeros ya predije hace tiempo lo que caería - o quería que cayese - : Lengua, texto dramático de Bodas de Sangre (mi opción, sin duda) e Historia, Reinado de Isabel II (uno de mis temas mejor preparados). Francés, como siempre, raro y extraño. Todo dependerá del que corrija y de cómo corrija.
Ahora, aún quedan más exámenes como por ejemplo Historia del Arte (mañana, y no estoy preparado), Latín y Griego. Hasta el Viernes seguiremos, algunos, llevándonos las manos a la cabeza y batiéndonos en duelo mental con otra fuerza superior que, inconscientemente, sueña con los temas que queremos que caigan.
* Para todos los que estamos en Selectividad :)

Día 8:
A un día de Selectividad y continuo de manos de mi plan. Hoy he desayunado pan tostado con paté - a la campaña, delicioso - A la hora del almuerzo, presa ibérica con patatas fritas. Este plato grasiento fue elaborado delicadamente por mi madre y no iba a hacerle el feo de no comérmelo.
Para merendar, nada. De nuevo olvidos.
Para cenar, hamburguesas de pollo.
Brevemente fue esto en lo que consistió el plan de hoy. No he podido salir de mi casa para nada pues he debido de estar estudiando para mañana, y comerme además la cabeza cuestionando qué caerá mañana.
No sé si podré dormir esta noche, no creo que mis nervios me concedan más de 5 horas de sueño. Sin embargo, tengo ganas de ver la luz del día para empezar esta etapa de mi vida y conocer otra nueva experiencia, aunque su llevada a cabo haya sido con bastantes horas postrado ante las libretas.
* Para todos los que queremos que sea mañana na na (8) (8)

Día 7:
Una semana. Pasa el tiempo rápido, la verdad. Ya hace siete días que comencé esto.
Y más que un plan se ha convertido en un pequeño diario en el que expreso mis agitados nervios selectividarios. Sólo 2 días. Y comenzará el fin de esta época en mi vida.
Es raro eso de compartir un momento tan importante con un plan de dieta. Pero así tengo dos objetivos en mi mente y pruebo mi capacidad para cumplirlos, en el plazo establecido.
Sin duda, será doble grata la satisfacción si consigue sacar adelante ambos proyectos: uno que muestre el poder de mi mente, y otro que consiga sentirme mejor con mi cuerpo.
Mens sana in corpore sano, decían los latinos.
¿No hace falta traducir no?
En fin, el desayuno de esta mañana ha sido un Actimel acompañado de pan tostado y salami - para variar del salchichón -.
En el almuerzo mi madre había guisado un conejo delicioso. Y eso comí, conejo.
Para merendar, llegué a mi casa de nuevo a las 8 de la tarde y allí me estaba esperando la sandía, esta vez corté doble ración. Para cenar, de nuevo pizza. Es lo que había comprado mi madre para hoy y he cenado pizza. Así que las cenas del viernes, sábado y domingo han sido un tanto pesadas, podría decirse.
Ah! Tampoco me he pesado. He decidido esperar hasta el viernes que viene.
Y esperar si puedo reventar la báscula. Sí, lo que leen. Pues ese viernes, quiero que mi alegría de haber acabado selectividad y de que me ha salido todo estupendamente sea tan grande que la aguja del peso se vuelva loca. Como loco estaré yo.
* Para todos los que no cabemos en sí :)

Día 6:
Y la mitad de seis es tres: Los días para Selectividad. Cada vez más cerca y la sensación de no saber nada me invade por momentos, pero sólo es eso, una sensación.
El día del Sábado y Sexto día del Plan estuvo protagonizado por el desayuno de pan tostado, paté y café. Típico ya.
El almuerzo se basó en pollo asado de la pollería, específicamente dos pechugas - que son lo que más me gusta del pollo - sin piel. Hay que evitar comerse la piel pues eso es una bomba calórica/proteínica.
Después pasé mi tarde dedicado a Lengua, y fue tanto el afan de estudio que se me olvidó merendar. Así de claro, se me pasó.
Obviamente, salimos por la noche. No ha conseguido mi madre nunca que me quede en casa no lo va a lograr la Selectividad.
Fuimos a cenar, de nuevo, a un bar. Tocó esta vez Lo de Lobato. Y me comí un baguette de los grandes de hamburguesa, bacon y queso fundido. Una delicia. Lo malo fue que, luego, fuimos a la heladería. Y como no había merendado nada y la comida me supo a poco, se acumuló todo y desembocó en una tarrina media de turrón con nata montada. 3,60 € que no dolían más que el saber la cantidad de dulce que me estaba metiendo. En fin, un día es un día, pero si quereis evitar dichos males, merendad siempre. Es lo mejor.
Mañana hace una semana que comencé el Plan. 7 días que he cumplido a rajatabla el alejarme de lo graso y que ha constado todo en cada palabra de cada día.
Me gustaría pesarme mañana, para saber cómo va la cosa en una semana. Pero no creo que lo haga. El plan son 12 días y debo de comprobarlo el último de todos, tanto para una grata sorpresa, como para otra no tanto.
* Para todos los que aún estamos empachados de la tarrina de turrón :)

Día 5:
Perdonad pero como ayer salí y llegué a mi casa a las 2 de la madrugada, no he podido comentar el día 5 hasta hoy.
Ayer viernes fue uno de los días que más he aprovechado en cuanto a Selectividad. Por la mañana entré de lleno en el Renacimiento - Quattrocento - justo después de desayunar los ya típicos panes tostados con salchichón y café.
A la hora del almuerzo comí arroz tres delicias y filetes de pollo a la plancha.
La tarde transcurrió con la pérdida de las colonias, la lírica de los '70 a nuestros días y tres temas de literatura latina. Un buen variado.
Merendé a eso de las 8 de la tarde, sandía de nuevo.
Y, finalmente, a las 11 de la noche, cené en la pizzería. Al final no pude hacer otra cosa que cenar algo un poco más graso que lo que llevo comiendo estos días. Me comí una pizzapata compartida y un coca-cola (no tomaba un refresco desde la semana pasada).
No os preocupeis, yo no lo hago. De más pequeño estuve acudiendo un par de semanas al Doctor González famoso y él me decía que el fin de semana, cuando saliese, podía comer tranquilamente en cualquier bar - bagguetería, pizzería, perrito loco... - y luego incluso que me tomara un helado, que no viene mal tomar algo de azúcar. Y eso hice. Después de cenar me compré un cono grande de trufa. Buenísimo.
Sin nada más novedoso que añadir, mis nervios son inversamente proporcionales al acercamiento de la fecha de Selectividad, los cuales se manifiestan en sueños nocturnos totalmente absurdos.
Ya queda poco.
* Para todos los que estamos, que ya es bastante :)
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