Bienvenidos

Yquetaldesdeotropuntodevista es otro. Estando ya en otros horizontes y viendo las cosas con un poco más de madurez, los pensamientos que a veces se quedan en el aire recorren las gotas de ese zumo que nunca exprimimos. Los porqués, las musas, las inspiraciones, los gustos, el amor, los amigos, el sexo y los sueños viajan fugazmente en ese espacio que nos rodea. Nuestro espacio, tu espacio, siempre para contar y compartir.
Las soluciones bajo enfoques distintos pueden dar mejor resultado que las propuestas al principio bajo una única perspectiva.

Frase de la Semana

"Si te apetece cómetelo. Y así con todo en la vida"

Un leopardo nunca cambia sus manchas

>> martes, 28 de junio de 2011

Sal.
Quiero que salgas, que te vayas por ahí. Yo no saldré esta noche, pero quiero que tú te pongas lo mejor que tengas y te vayas. Quiero que tardes mucho tiempo en ducharte y aún más en arreglarte. Quiero que pongas la música al máximo en tu pc, y que pongas encima de la cama multitud de conjuntos. Quiero que me preguntes cuál te queda mejor y que te los pruebes todos. Y yo elegiré para ti el que más realce tus atributos.
Quiero también que te hagas algo muy bonito en el pelo, que sea diferente a lo de todos los días. Aunque no te esmeres demasiado porque quiero que lo destroces bailando a más no poder. Quiero que uses todos los trucos que conozcas de revistas para que tus ojos, tus labios, incluso todo tu cuerpo, se vea como nunca se ha visto.
Quiero que te pongas unos zapatos preciosos y que los demás se mueran de envidia. Pero que los traigas mañana irreconocibles. Quiero que cenes fuera, con tus amigos, que te pongan por delante lo que desees comer, sin preocuparte por las calorías. Quiero que compres alcohol, y que máximo compartas con otra persona. Quiero que bebas mucho y que rías aún más. Quiero que te eches miles de fotos, y que la mitad salgan descuadradas y la otra mitad haciendo tonterías. Quiero que las subas todas a todas las redes sociales. Quiero que mañana estés sin voz de lo que te vas a reir esta noche. Quiero que entres a una discoteca, o a dos, o a tres. Quiero que bailes dentro todas las canciones y que no lo hagas sola. Quiero que todo el mundo se muera por bailar contigo, que te inviten a chupitos y que pierdan la noción del cuerpo con tus movimientos. Quiero que te entren, que intenten seducirte, será señal que aún tienes poder de atracción. Quiero que vayas mucho al baño para que te pasees por toda la discoteca y todos te vean. Quiero que la cierres, que cuando salga el Sol estés saliendo, con los zapatos en la mano y con cara de dolor de pies.
Pero especialmente, quiero que después de todo esto vuelvas conmigo. Quiero que hagas todo lo que tengas que hacer, pero que vuelvas a casa conmigo. Quiero que me despiertes al entrar, que me des las buenas noches mientras que yo te doy los buenos días. Quiero ser yo quien vea tu cara cuando te descalces y ayudarte incluso a ponerte el pijama.
Sal.
Quiero que salgas esta noche, yo me quedaré hoy en casa. Y quiero que sepas que confío en ti.
Confío en ti porque un leopardo nunca cambia sus manchas.

Read more...

0.1

>> lunes, 20 de junio de 2011


Esta noche soñé que todos los frascos de perfumes eran iguales,
pero claro, todos nosotros éramos diferentes

Read more...

Preguntas

>> sábado, 18 de junio de 2011

¿No ocurre a veces que sin conocer apenas a una persona ya sientes que mueres por ella?
¿No pasa que del mismo modo que conociendo porquísimo de alguien, prácticamente, le odias?
¿Por qué pasa esto? ¿Me dais una razón?
¿Os ha pasado alguna vez que alguien con quién teníais muy buena relación ahora es simplemente un conocido más en vuestras vidas?
¿Y no tenéis a alguien que queréis mucho y es muy importante y que comenzó hace muy poco siendo algo insignificante? ¿por qué ha crecido tanto en nosotros? ¿o hemos crecido nosotros mismos?
¿Por qué hay personas que te vuelven loco por mínima cosa que hagan? ¿no se dan cuenta que te mueres por ellas? ¿acaso no sienten lo mismo?
¿Y no piensas cada noche situaciones en las que solo estáis los dos, uno en frente del otro? ¿y no te pasa que te pones rojo como un tomate solo de pensar? ¿y esas canciones, qué me dices de esas canciones que te llevan directamente a su cuerpo, a sus ojos, a su sonrisa?
¿no te preguntas todas estas cosas? ¿no te pasa que a veces te sientes muy valiente y te dan ganas de decirle todo lo que piensas? ¿sin temor a su reacción? ¿no te dan ganas de besarle como nunca has besado a nadie? ¿por qué no lo haces? ¿por qué no eres capaz de responderte, como solías hacer? ¿qué está pasando? ¿qué está cambiando? ¿qué estás experimentando? ¿qué crees ahora? ¿en quién confías? ¿por qué no lo sabes?

¿Qué te pasa? ¿es que acaso no te has dado cuenta de que toda esta entrada son preguntas?

Read more...

Exámanes

>> lunes, 13 de junio de 2011

Antes que nada disculpar mi ausencia, mi supuesto abandono y mi descarado apagón al blog, pero es que mis pensamientos ya no tienen tiempo de quedarse en el aire. Ahora se tienen que quedar en los folios que se amontonan a mi izquierda y en las libretas que se suman a mi derecha. Tengo poco tiempo libre, que más que nada dedico a salir y a despejarme. Espero lo comprendáis, debéis hacerlo, más que nada porque estáis en la misma situación que yo, o similar.

Read more...

Carpintería

>> jueves, 19 de mayo de 2011


Cuando justo hoy sabes que se acabó.
Terminó. Punto.
Porque sabes que hay situaciones, que por mucho que intentes, no tienen vuelta atrás. Por mucho que duelan, que te irriten y frustren, no tienen solución.
Te gusta mucho. Te encanta, tiene algo que te hace pensar y pensar, fantasear y soñar. Pero no es recíproco. Y como no es recíproco, no se va a volver a repetir lo que pasó una tarde cualquiera. Y te encuentras con dos opciones, seguir pasándolo mal al no obtener lo que quieres, o decidir hoy que se acabó. Lo has pensado muchas veces, pero es un determinado momento cuando, sin saber cómo ni por qué, te das cuenta de lo que esa persona se dió cuenta mucho antes, que no hay nada que merezca la pena.

Cuando justo hoy sabes que se acabó.
Y te viene a la cabeza eso de "un clavo saca otro clavo", pero es díficil sacar lo que increíblemente ha calado tan hondo, sabiendo secretamente el por qué. Todo fue rápido, pero maravilloso a la vez, incluso ahora recordándolo se te eriza todo, y ríes.
Sin embargo, hay cosas que son así, porque sí y punto. No se puede volar, no hay nada rico que no engorde, no hay nada que hacer con esa persona. Otra realidad más, otra incongruencia más para ti, de tantas que ya hay en tu mente.



Cuando justo hoy sabes que se acabó.
También piensas en el capítulo de los Simpsons, donde Homer le dice a Moe que no esté triste, que una mujer ya le amó, lo que significa que otra lo hará, y que cuando piense esto sonreirá, porque es la más grande de las verdades.
Y es totalmente cierto, pero es que ha sido hoy cuando tu razón, y obligado tu corazón, lo han entendido. Y has sonreído, justo después de patalear y gritar, pero has reído, porque es posible. Y todo parece tan claro: a esa persona, ya no vas a buscarla más, ya no vas a investigarla más, ya no vas a soñarla más... y la recordarás, sí, la recordarás, feliz y alegre, contento, tranquilo y nervioso a la vez, igual que esa tarde cualquiera donde pasó todo. Y el resto del día, cuando las obligaciones te dejen un hueco, mirarás alrededor, a los demás, al resto de clavos que hay en la caja, a ver si a alguno le apetece hacer un poco de carpintería.

Cuando justo hoy sabes que se acabó, a las 21:45 horas.

Read more...

Tiempo

>> lunes, 16 de mayo de 2011

Sinceramente creo que no hay nada que pase tan rápido por nuestros caretos y, cuando nos entran las ganas de deternernos a apreciarlo, ya está a mil millones de años luz de nosotros.
El tiempo.
¿Es que acaso no podía tener el día más horas? Sería todo tan, tan, tan .. perfecto. Y precisamente por eso, no puede ser, por esa ley que niega la perfección alguna.
Y es que, aunque hay días que nos da la sensación que hacemos maravillas, justo al otro día se nos tuerce todo de tal manera que los esquemas, planes, recuadros y pensamientos se paralizan y se pierden a tal magnitud que todo esfuerzo logrado se convierte en más camino, y como objeto manifiesto la realidad de que los días pasan, y están más cerca los temidos y putrefactos exámenes.
Noto a mis palabras agobiadas, ¿no os parece?. No, bueno, en realidad yo no soy así, no suelo perder la calma, es bueno que alguien la conserve - al menos en apariencia - para transmitirla a los demás, que lo agradecen. De lo que sí hablo es de la fugacidad del tiempo, como bien nos enseñaron tantos poetas a lo largo de la lírica española. Hablo de lo poco que hace que estaba en
"mi hoyo" y era Septiembre, y de lo pronto que estoy en Sevilla, y es casi Junio ya. Ha pasado todo un año y ¿nos hemos dado cuenta?, en parte sí, hemos ido de un lado a otro, salido de fiesta, conocido lugares nuevos. Hemos merendado en parques, en ríos, hemos ido de compras. Hemos hecho tantas cosas. Pero aún así, los días han ido transcurriendo y ahora me encuentro, después de casi un mes sin escribir, que estoy a mediados de mayo, que en un mes estoy de lleno en exámenes y que al otro estaré, de aquí, muy muy lejos, quizás. ¿Y debo hacer algo? Poco más que transmitir mis sentimientos mediante mi blog. Lo que sí debo hacer es centrarme en estudiar - que lo haré, como hago siempre -, pero es imposible no desviar la mente hasta tantas cosas que nos surcan diariamente. Esas personas que nos tienen tontos - y no la primavera - y todo lo que se bulle en nuestro interior.
Amigos y lectores, tras varias semanas sin escribir, no por falta de ganas sino precisamente de tiempo, me he dado cuenta hoy que siempre hay hueco posible para dedicar unas líneas y desahogarme de los agobios del día a día. Sin embargo, hay tantos deberes que cumplir que se hace difícil encontrar ese hueco. Por eso, si no estoy, si no aparezco, si no escribo, no os preocupéis, no perdáis tiempo en cuestionaros mi ausencia, yo estoy en otra realidad, en una realidad que hay que estudiarla y aprobarla, y si no me equivoco, vosotros también.

Read more...

Londres, segunda parte


¿Recordáis ese viaje de 2010 a Londres? ¿ese viaje con mis amigos? ¿esa beca?
Pues sin esperarlo y apenas sin planearlo me vino la oportunidad de volver.
Sí, de volver de nuevo a una grande tanto a nivel espacial como sentimental.
Otras personas, otros momentos, pero la misma brisa del Támesis.


A la vez que mismos paisajes y monumentos,
nuevas actividades, como esa tarde de picnik seguida de skating.

Ser de nuevo otro turista más que hace todos los esfuerzos
para conseguir una foto con el Big Ben.

Y sentirte todo un fashion victim comprando y paseando en Piccadilly Circus.

Los mercadillos, tanto Candem Town como Portobello Road, viendo casitas
que sirvieron de escenario a Notting Hill.

Y por último, igual que la otra vez, lanzar una moneda y pedir,
entre otros pequeños secretos,

V.O.L.V.E.R

Read more...

Sentidos

>> jueves, 14 de abril de 2011

Tenemos vista, olfato, gusto, oído, tacto y poca prisa.

Fíjate que de cosas tenemos sumado a un reloj detenido. Minutos para nosotros, únicamente para saborear cada parte que pueda ver de tu cuerpo, aquellas que huelen mágica y adictivamente, acompañados del ruido de toda tu piel acariciándome.

¿Quién dijo cinco sentidos?
¿Quién fijó la hora y el día?
¿Quién pensó si quiera en parar?

Fíjate ahora, imaginando, millones de sentidos. Para todos los momentos y experiencias. Nos reiríamos. Sí, esbozaríamos la más sincera de las sonrisas al darnos cuenta que, afortunados de nosotros, nos quedan muchas sábanas en las que encontrar los arcaicos cinco sentidos.

Recuerda: Tenemos visn, olor, sabor, sonido, sensaciones y poca prisa :)

Read more...

Politiquillos

>> martes, 12 de abril de 2011

Hace bastante tiempo que tengo este punto de vista rondando por mi cabeza, pero con el tiempo ha ido cogiendo tal forma y relevancia que, por más que he intentado agarrarme al respeto y la tolerancia, no he podido dejar pasar más días sin contarlo, sin soltarlo.

Sí, estoy rodeado de politiquillos. Pero no me refiero a los dirigentes. Creo que es algo aún peor: son jóvenes, adolescentes, semejantes... Son personas que conozco de hace tiempo y he conocido cuya vida parece girar en un perjuicio constante y una pasión ilógica al mundo de la política. ¡Por todos los demonios, que tienes 18 años! Esa es la exclamación que ronda todos mis sentidos cuando veo sus tablones, fotos, anotaciones, comentarios... ¡Tenéis 18 años! ¿No es acaso demasiado pronto para andar preocupado por estos "denigrantes" temas?

Vayamos por partes. Yo puedo entender, como persona madura e informada, que es normal que exista el deseo de conocer qué ideas gobiernan, quién lo hace, en qué se diferencian unos de otros, y todo lo que tiene que ver con esa corrupta espiral. Pero de ahí a esas exaltaciones que veo diariamente cuales miembros de un partido político se tratase me parece muy triste. Y me parece muy triste porque no considero que siendo tan jóvenes como sois - y somos - malgastéis sinceramente vuestro tiempo en pensar siquiera en algo que siempre y con total certeza va a acabar saliendo de otra manera, mientiendo, corrompiéndose y demostrando una vez más que nada va a cambiar. ¡No seáis politiquillos! ¡No seáis pequeños retales de una piel mugrienta, de esa temática tan alejada del espíritu de la juventud! ¿Y cuál es ese espíritu? Pues bailar, saltar, gritar, hacer el amor, comer, correr, investigar, cantar, dormir... vivir, en definitiva.

Cada cual es libre, y por eso me mantengo tras la línea del respeto y la tolerancia, pero no sé, quizás el mundo va más alla que de socialismos, comunismos, derechas, izquierdas e infinitos caminos cuya salida, y probablemente meta, no sea que la de hacer lo que todos prometen y nadie cumple. Id al cine, reíos en clase, disfrutad de vuestros amigos, besad mucho, llorad de vez en cuando y, cuando tengáis el papel en la mano para ejercer el voto, en esos cinco minutos previos, dedicadle entonces ese tiempo a la política, no más, en serio que no se precisa más tiempo. Y cuando crezcamos más, haced como yo, buscad un país donde se de el gobierno que os gusta, y marcháos a vivir en él, y si cambia, pues a otro país, y si vuelve a cambiar, a otro. Pero dejad de intentar conseguir que ese paraíso sea España, básicamente porque somos muchos y solo puede haber un Gobierno. Sin embargo, países hay muchos más :)

Read more...

Meshampú

>> martes, 5 de abril de 2011



Un anuncio.
Un trabajo.
Un esfuerzo.
Una dedicación.
Un cronómetro.
Un grupo.
Una amistad.
Un resultado.


Read more...

Ludopatía















Sota, caballo y rey.
Cuando llegan días, momentos, circunstancias donde toca levantar las últimas cartas, nombrarlas y tirarlas concienzudamente sobre el tapete de juego.
Para esa sensación de tranquilidad, bienestar, y a la vez veintemil explosiones internas que rebientan cada parte de tu cabeza. Esos sentimientos donde todo se ha jugado, se ha planteado y se ha cruzado definitivamente la línea de juego, o la de meta, depende de cómo se vea.
¿Algo más que decir, que hacer? ¿Miedo? ¿Demasiado valor? ¿Y ahora qué? Son las cuestiones que te planteas cuando comienzas la partida definitiva. Cuando te arriesgas, lees entre líneas a tus oponentes y lanzas miradas furtivas a tu otro yo, el que se empeña en quedarse acostado, calentito, abrazado a su peluche y al mundo. Pero hay otro yo que patalea, grita y te obliga a tirarlas, de golpe, con decisión. Ese yo que no se queda en zapatillas, que prácticamente vuela cuando quiere. Vuela, él es capaz.
Y ahí estás, observando el tapete, las cartas, los dados, la ruleta, tu vida. Ahí te hallas embobado, contemplando la jugada. Y de tantas cartas que tenías te quedas con tres. Has mantenido las mismas desde que comenzaste, en un lugar especial. Porque son las mejores para ti, esas tres. Y ahora sobre la mesa. Ahora se mezclan con las demás. Para muchos pasarán desapercibidas, para otros no, para ti será algo más.
Tres cartas. Tres.
Sota, Caballo y Rey. Y creo que ahí lo has dicho todo.

Read more...

Babies

>> lunes, 21 de marzo de 2011

Hoy vamos a hablar de babies. Sí, sí, de babies. Pero no del concepto que tenemos. Sino de otro más profundo, a la vez que repelente.
¿No es de todos sabido que siempre rondan a nuestro alrededor personas cuya capacidad mental se reduce cada milésima de segundo que pasa? Cuerpos grandes y maduros para tantas cosas, pero a la vez inquietantes fetos imberbes para los detalles más mínimos.
Especímenes que, ante cualquier tontería, empiezan a chillar y soltar berridos por esas bocas semejantes al pobre niño malcriado y egoísta cuyas ganas nuestras de apalearlos se incrementan a la vez que sus gritos. Pues, aunque parezca irreal, aunque crezcan, siguen y siguen y siguen tirándose al suelo y reclamando lo que ellos llaman su caramelo, su chuchería, o en términos actuales, su verdad. Y se equivocan, afortunadamente se equivocan. Su grado de inmadurez es tal que les impide ver el trasfondo de las cosas, permitiéndoles quedarse únicamente con los aspectos más irrelevantes, inexistentes incluso, que necesitan para el volúmen de sus voces. Y no, las cosas ya no se solucionan a piedra, papel y tijera y ya no vale una chuche para acallar lo que sucede. ¡Habéis crecido, coño! ¡Comportáos como tal! Dejáos ya de tanta parafernalia y limitáos exclusivamente a dejar que los demás sean felices en sus circunstancias y posibilidades. Porque, a veces, un clavo no saca otro clavo. Porque el corazón es muy grande y uno puede amar muchas cosas al mismo tiempo, independientemente de su forma, color, duración, género, o precisamente grado de amistad, ahora que está tan presente este asunto. Y más que sentáos a criticar, a chillar y a intentar convencer a los demás de vuestros egoístas y repugnantes argumentos, deberíais plantearos que, tal vez, lo que vosotros criticáis de los demás, lo que vosotros culpáis a los demás, precisamente eso no os pasa porque, quizás, las personas universitarias buscan madurez a la hora de entablar relaciones. Y para niños chicos, ya existen las guarderías. Si por vuestra poca capacidad intrínseca de sociabilización no agrandáis vuestro círculo vicioso de amistades (que no digo sustituir, digo agrandar, a ver si diciéndolo con menos tecnicismos os entra en la cabecita) no achaquéis a los que tenemos algo más en nosotros mismos y una madurez envidiada nuestros nuevos éxitos amistosos, que no son nada más que personas tan maravillosas como cualquier otra que ya conozca o tenga como amigo. Aunque claro, por lo menos estas nuevas no se pasan la vida maquinando, excluyendo, criticando y, como bien he empezado, pataleando cual mocoso malcriado.
No obstante, y como persona que no debe dejarse llevar por estas cosas, porque si no estaría contradiciéndome y precisamente el que hace eso no es un servidor, pues os permitiré amablemente el beneficio de la duda, o mejor, el beneficio del olvido. Del olvido de todo, simplemente escribir esto para la reflexión individual, para que se valore la realidad y, especialmente volviendo al hilo, porque al niño chico no se le educa a palos, sino con diálogo

Read more...

Cotillas

>> miércoles, 16 de marzo de 2011

Parece que el Ser Humano, a parte de lo maravilloso y perfecto que es, posee también una cualidad que no puede obviar: los demás. Una atención especial al resto de semejantes, cómo interactúan, qué les sucede, cuántos cambios se producen en sus vidas, qué piensan de nosotros... Normal, estamos rodeados de nosotros mismos, y en épocas de crisis y aburrimiento, no queda otra que tratar de entender a los normal. Quizás hasta cierto punto somos capaces de sacar cierta lógica de todo esto, pero como siempre, como humanos, como asquerosas excepciones de la biosfera, existen ejemplares cuya existencia se basa completamente en la investigación asidua y permanente de la vida ajena (una forma sutil de llamaros cotillas de mierda, para que lo entendáis).
Somos conscientes de que nos veis, nos buscáis, nos investigáis, traspasáis y tergiversáis comentarios, fotos, actos. De todo eso nos percatamos, pero como somos más listo que todos vosotros, nos alegramos de pensar que si supiérais lo cortos que os quedáis, desistiríais. Así de simple, a veces puede que funcione, claro, todo tiene siempre sus logros. Pero si de algo hablábamos al principio, son de las excepciones. Y como algunos somos más listos que vosotros, hemos llegado a la conclusión de seguiros el juego. ¿Queréis morbo? ¿Queréis temas para hablar?

"Lo que haga mi mano derecha, que no se entere la izquierda" (La Biblia) ;
"Que hablen de mi, aunque sea bien" (anónimo)

La primera frase viene a referirse que, por mucho que creáis que lo sabéis todo, hay cosas que nosotros, los auténticos dueños de nuestra vida, nos dejamos a posta en el tintero, o lo que se conoce como información incompleta.
La segunda alude a que a mi, personalmente, a los humanos no nos suele disgustar que hablen de nosotros, que nos cotilleen, básicamente porque eso significa que tenéis motivos para desearnos y buscarnos. Sí, no sé qué pasará pero por algún motivo no podéis olvidarnos o, simplemente, dejarnos vivir. No os preocupéis, la puerta la tenemos abierta siempre para todo el que quiera entrar y mirar.

No tenemos nada que temer, no tenemos nada que ocultar, no tenemos miedo. Probablemente lo que pensáis llegue a coincidir con la realidad, quién sabe, pero siempre tendremos la satisfacción de publicarlo nosotros, no vosotros. Iréis por detrás, por mucho que penséis que ganaréis esta carrera. ¡Hablad, hablad, hablad, hablad, hablad, por favor, hablad! No me dará más gusto en esta vida que incluso os paséis esta entrada entre vosotros y la desgarréis a críticas. Será señal de que ha surtido efecto, asquerosa mugre alcahueta :)

Read more...

>> lunes, 7 de marzo de 2011

"Adam se tumbó en mi cama y estiró los brazos por encima de la cabeza. Toda su cara sonreía: ojos, nariz y boca.

- Toca conmigo - dijo.
- ¿Qué?
- Quiero que me toques como si fuera tu violonchelo.
Iba a suplicarle que no dijera tonterías, pero de pronto pensé que tenía sentido. Fui al armario y saqué uno de mis arcos de repuesto.
- Quítate la camisa - pedí con voz trémula.
Lo hizo. A pesar de su delgadez, era sorprendentemente musculoso. Podría haberme pasado veinte minutos contemplando los contornos de su pecho, pero él me quería más cerca. Yo también lo deseaba.

Me senté a su lado, de manera que tenía su largo cuerpo tendido ante mi. El arco tembló cuando lo dejé sobre la cama. Alargué la mano izquierda y le acaricié la cabeza como si fuera la voluta de mi chelo. Él volvió a sonreír y cerró los ojos. Me relajé un poco. Le toqueteé las orejas como si fueran clavijas y luego le hice cosquillas juguetonamente y él rió por lo bajo. Coloqué dos dedos sobre la nuez. Respiré hondo para armarme de valor y pasé al pecho. Recorrí el torso con las manos en toda su longitud, deteniéndome en los tendones para asignarle una cuerda a cada uno: la, re, sol, do. Los acaricié uno a uno con la yema de los dedos. Adam permaneció muy callada, como concentrándose en algo.
Cogí el arco y se lo pasé suavemente por las caderas, donde estaría el puente del chelo. Toqué con suavidad al principio, y luego con más fuerza y velocidad, a medida que aumentaba la intensidad de la canción que sonaba en mi cabeza. Adam permaneció inmóvil. De sus labios escapaban leves gemidos. Miré el arco, miré mis manos, miré el rostro de Adam y me sentí invadida por el amor, la lujuria y una desconocida sensación de poder. Jamás había imaginado que pudiera lograr que otra persona se sintiera así.

Cuando terminé, él se incorporó y me dio un largo y profundo beso.
- Mi turno - dijo entonces.
Hizo que me levantara y empezó por quitarme el suéter por la cabeza y bajarme un poco los tejanos. Luego se sentó en la cama y me tumbó sobre sus rodillas. Al principio no hizo nada más que abrazarme. Yo cerré los ojos y traté de sentir sus ojos en mi cuerpo, viéndome como nadie me había visto en la vida.
Luego empezó a tocar.
Rasgueó los acordes en mi pecho, haciéndome cosquillas, y reí. Suavemente movió las manos hacia abajo y entonces dejé de reír. Las vibraciones del diapasón aumentaban de intensidad cada vez que Adam me tocaba en un sitio nuevo.
Al cabo de un rato cambió a un estilo más español en el movimiento de los dedos. Utilizaba la parte superior de mi cuerpo como mástil, acariciándome el pelo, la cara, el cuello. Punteaba en mi pecho y mi estómago, pero yo lo notaba en sitios a los que sus manos ni se acercaban. Su energía iba en aumento a medida que tocaba y mi diapasón enloqueció, provocándome vibraciones por todo el cuerpo hasta dejarme sin aliento. Y cuando creía que ya no podría soportarlo más, el torbellino de sensaciones alcanzó un vertiginoso crescendo que excitó todas y cada una de mis terminaciones nerviosas"...

Si decido quedarme, Gale Forman

(próximamente, crítica)

Read more...

Competencias

>> jueves, 3 de marzo de 2011

Competir no es llegar primero, ni levantar antes la mano, ni reír antes o después, ni siquiera ver dónde te vas a sentar hoy...
Competir es, son tantas cosas. Competir es levantarte antes que suene el despertador (esos cinco minutos antes, o cuatro, casi siempre son cuatro).
Competir es entrar embelesado mientras te peinas y e intentar dar los buenos días a todas, a todas a la vez, y decirlo de verdad y dulcemente.
Competir es decirle cada día cada vez más lo guapa que están.
Competir es abrazarlas, morderlas, piropearlas.
Competir es que te digan que eres un osito, y te abracen fuerte luego.
Competir es tocarles el pelo, rodearlas con los brazos.
Competir es hacer tonterías en las clases aburridas, pintarlas, ponerles caras feas para que se rían de nuevo. Otra vez más.
Pero, además, competir es saber escuchar, saber hablar, saber dar el brazo a torcer, saber perdonar y saber tomarse la vida con un poco de humor, con un poco de cariño y con un beso en sus caras.

Read more...
No es más fuerta la razón porque se diga a gritos

Sólo los tontos tienen muchas amistades

El pez globo se hincha cuando se asusta o se enfada

  © Blogger template Simple n' Sweet by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP